Colombias de Monterrey

“En el arte del vivir, el hombre es al mismo tiempo el artista y el objeto de su arte; es el escultor y el mármol, el médico y el paciente”

Erich Fromm

Saludos a toda la banda Sonidera, hace algunos meses que los miembros del equipo de El Proyecto Sonideros andamos dispersos pero no perdidos; cada uno, Mariana, Livia y un servidor, estamos trabajando en proyectos personales que nos han demandado mucho tiempo y esfuerzo, pero a la par damos pasos en éste proyecto que nos ha unido y que deseamos seguir nutriendo.

 Hace algunas semanas he dedicado tiempo a leer algunos trabajos del maestro Dario Blanco Arboleda, quien ha realizado una gran labor de investigación con base en los “Colombias” de Monterrey, que tienen en el movimiento sonidero de la tierra regia, a su primera generación. 

Es un gusto compartir con ustedes este video realizado por el Maestro Dario Blanco, como resultado de sus investigaciones del y a quien envíamos un saludo desde la casa virtual de El Proyecto Sonidero.

Aprovecho para mandar un saludo a todos los Colombias que hacen de la cumbia su vida y de su vida una cumbia al crear la cumbia colombiana de monterrey, la cual sienten, visten, hablan, bailan y aman con su propio y único style.

Marco Ramírez

Uno de cuatro

Dos de cuatro

Tres de cuatro

Cuatro de cuatro

El Peñón de los Baños se prepara para bailar como nunca

Primero que nada, pedimos unas disculpas a nuestros visitantes y comentaristas por esta larga ausencia. Andamos como locos, eso ya no es novedad. Lo que sí es novedad es que ahora nos preparamos para acompañar a la familia Perea en los bailes que organiza del 17 al 20 de julio próximos en el Peñón de los Bañoso la Colombia Chiquita, como pudimos comprobar recientemente durante una visita a la cabina de radio desde donde los Perea transmiten para la organización Sonideros 2000. Ya ese programa se convirtió en una ocasión muy especial, con la presencia de los sonidos Fascinación, La Morena, La Conga y Stereo Rumba, la visita de otros sonidos y bailarines muy reconocidos del medio y la participación de cientos y miles de radioescuchas e internautas de todas partes. Los chats estaban a todo lo que daban, los saludos no dejaban de ir y de venir; se escuchaba la mejor música del mundo, según refiere Alberto Campuzano, el compañero colombiano  que fue a grabar el video y salió de ahí fuera de sí del gusto. Eufórico pues, llevando consigo un montón de recuerdos y la imagen de los bailes impresionantes que ejecutaron La Miguela y Sus Edecanes y los Latin Kings, que aparecen en el video de abajo.

Y esa fue nada más una probadita chiquitita. Lo que se viene a partir de este viernes es verdaderamente un banquete como no se ha visto nunca; cuando nos ponemos a imaginarlo, nos da brincos el corazón. Aunque habría que aclarar que lo que se viene es una serie de banquetes, mejor dicho, porque  en la feria dedicada a Nuestra Señora del Carmen habrá para todos: comenzará con un baile el viernes 17 de julio ¡con tornamesas, trompetas y twitters! recordando los inicios del movimiento sonidero pero a lo grande, con la actuación de todos los sonidos que fueron, son y serán siempre importantesy la presentación de más de una docena de clubes de baile. Entre el 18 y el 20 habrá otros tres bailes también grandotes, con sonidazos, grupazos y equipazos. Así que vamos a extender esa invitación que hacen los Perea, y esperamos que nos puedan acompañar porque va a ser una cosa para no olvidar:

17 DE JULIO PENON

19 DE JULIO PENON

LUNES 20 PEÑON 09 conga-2

Y para completar esa invitación y agregar un poco más de información, aquí va una entrevista que hicimos durante el Aniversario de Carmen Jara a los sonidos Fascinación, Stereo Rumba y La Morena, organizadores de estos eventos:

Actualizaciones de El Proyecto Sonidero

Baile de clausura de las actividades en la ciudad de México

Seguimos intentando concertar una cita con las autoridades del Gobierno del Distrito Federal responsables por la postergación de las actividades y el baile que se iban a llevar a cabo el 4 de abril en la calle de Regina del Centro Histórico.  Esperamos poder volver pronto con buenas noticias. Mientras tanto, hacemos público por este medio el boletín que circuló el 3 de abril:

“Se postergan las actividades y el baile de El Proyecto Sonidero programados para este sábado 4 de abril a las 19:00 hrs. en Casa Vecina. La nueva fecha y la sede se darán  a conocer próximamente.

El día de ayer las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, la Fundación del Centro Histórico y Casa Vecina tomaron la decisión de no realizar este sábado 4 de abril de 2009 el baile de El Proyecto Sonidero que cerraba el ciclo de actividades co-producidas con el Centro Cultural de España.  Se acordó  con los organizadores del evento buscar una fecha próxima para realizar el baile  en un espacio público más adecuado. De modo que no es una cancelación sino una postergación.

Se tomó esta decisión por razones de seguridad civil, considerando que la cerrada de Mesones y Regina resulta un espacio demasiado pequeño para la convocatoria que el evento ha suscitado.  Las autoridades del Gobierno del Distrito Federal ofrecen todas las garantías de que el evento contará con el apoyo necesario para re-programarse y realizarse de la mejor manera.

Contamos pues con poder difundir la nueva fecha y lugar próximamente, y confiamos en que las actividades y el baile de este último programa en la ciudad de México serán motivo de alegría y celebración de la ciudadanía, como lo han sido hasta ahora todos los eventos de El Proyecto Sonidero.

Agradecemos mucho el apoyo que nos puedan brindar para difundir esta información y quedamos a sus órdenes para cualquier aclaración.

Atentamente,

E El Proyecto Sonidero, El Centro Cultural de España en México, Casa Vecina Centro Cultural, La Fundación del Centro Histórico”

Últimas semanas de la exposición en el Centro Cultural de España

Las exposición sonidera en el Centro Cultural de España de la ciudad de México sigue abierta hasta el 26 de abril, los invitamos a visitarla y conocer un poco de la cultura sonidera a través de las fotos, las mantas, los carteles y el video.

Actividades de El Proyecto Sonidero para el Festival Barroquísimo de Puebla

Como podrán ver en nuestra página de eventos, ya está confirmado el programa de El Proyecto Sonidero para el Festival Barroquisimo de Puebla: el 3 de mayo próximo, el zócalo de la ciudad de Puebla resonará con Sonido Fantasma de César Juárez y el Grupo Los D’Aquino y sus ángeles bailarán con el club de baile Fantasma del Amor. El 2 de mayo presentaremos el proyecto y realizaremos una mesa redonda dedicada a la dimensión transnacional del fenómeno sonidero; también repetiremos el taller para niños “Seremos sonideros”, a cargo de DJ Kike y Eusebio Bañuelos.

Por último… está pendiente una larga lista de agradecimientos a todos los sonideros y sus familias, a los que debemos todos y cada uno de los éxitos del proyecto, a las páginas que nos han ayudado a promocionar todos los eventos, a los comentaristas que nos mandan saludos y links y opiniones, a todos los que hacen palpitar  este proyecto,  este blog y  nuestros corazones.

Bajo el efecto sonidero: PRESENTE CIEN POR CIENTO

Por Mariana Delgado

Fotos de Mark Powell

Ah.

Por si alguien duda a todo esto que Mexico City es Tenochtitlán y viceversa….

1.

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A media noche Marco Ramírez, Mark Powell y yo damos vueltas por Circuito Interior en el auto semi gris de Roberto Martínez, el Presidente de la Fraternidad Universal de Sonideros, que agrupa a cerca de sesenta sonidos de los más de seiscientos que hay en la ciudad de México. Nos dirigimos al salón del auténtico y original Sonido Maracaibo, en donde nos esperan los bailarines más finos y la música más selecta, en tornamesas como antaño. No encontramos el corralón de Iztacalco que es nuestra única referencia. Los policías que están parados en las esquinas no saben nada. Ajá. Esto está bueno: corralón es la denominación popular para el depósito vehicular al que las grúas de tránsito llevan los autos mal estacionados.

Vamos y regresamos de Purísima a Río de la Piedad y no nos hacemos mejores. En determinado momento, el auto se detiene para evitar un puente que conduce al aeropuerto y Roberto mete reversa: retrocedemos treinta metros por el carril central para tomar la lateral y dar vuelta en U. En esos treinta metros nos hacemos conscientes del grado entrópico de todas las cosas: los tacos de bistec en la canasta, las motos estacionadas en medio circuito interior,  la risa cachonda de sus ocupantes,  la botella de cerveza que revienta contra el pavimento y  la cara gorda del policía. Estamos más vivos que nunca.

Eventualmente damos con el corralón y doblamos a la derecha. Tres cuadras más adentro nos espera un hombre que pasea a dos poodles amarillentos: él sabe en dónde está el salón.

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2.

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Asistir a un baile sonidero por primera vez es asistir al desconcierto. Es fascinante descubrir la combinación tenaz de luces robóticas y luces aztecas, el conjunto heterodoxo de sonidos que emerge con máxima potencia de baffles inauditos y amplificadores de última apilados frente a los racks. Antecedida por una balacera de efectos llega la voz del sonidero, electrónicamente distorsionada hasta alcanzar una cualidad sobrehumana, para hacer las presentaciones y envíar los saludos y mensajes que el público remite a cabina en papelitos que repiten: presente cien por ciento. Los mensajes van de  Atizapunk a Chimalwakee a Puebla York y los géneros musicales se suceden unos a otros en secuencias espasmódicas, hasta que llega para quedarse el género que es distintivo y los bailarines comienzan a bailar. 

Se provoca esta sensación de momento que es la más excitante de todas las cosas excitantes.

Los bailarines son la cereza. En medio de una rueda de admiradores, ejecutan las coreografías que ensayan en sus clubes. Sus movimientos van separados, son espaciales y lucidos; dependiendo del género de música son más intrépidos o más cadenciosos. En el interior de esa rueda fluyen todas las categorías: señoras, oficinistas, travestis, muchachos y muchachas, señores, emos y gays bailan de a dos y tres sin que esto cause revuelo. No baila cualquiera, baila el que tiene un verdadero ímpetu en sí mismo, que despliega para los demás.

El highenergy se hace sonidero en los ochentas, se queda en los noventas y retumba en este momento. La malla sintética que cubre el torso del bailarín está mojada y sus piernas sacuden rítmicamente los pantalones abombados como las peras, ceñidos a la cintura con una banda ancha de tela reluciente. En frente suyo, despegan del suelo las botas de la bailarina, se suspende su cabello negro en el aire y su escote se promete un instante. Brillan todas sus aplicaciones de diamantes.

 

3.

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Comúnmente se describe a los sonideros como los deejays de México: en su sentido más creativo, están unidos por la distancia que guardan con la simple mecánica de poner discos. Ambos irrumpen dentro de los espacios expresivos con un performance complejo mediado por la tecnología  que reclama para sí la atención. Eso siempre que se entienda que en cada punto del planeta se da un modo infinito que no es un cómputo sino un suceso híbrido: práctico, táctico y heroico. La necesidad es la madre de todas las cosas. 

Desde los cuarenta pero sobre todo a finales de los cincuenta, los sonideros comienzan  a animar los bailes en vecindades, calles y salones populares de la ciudad de México.  Sustituyendo a los tradicionales tríos, grupos y bandas, se presentan en quince años, bautismos, fiestas patronales, bodas y aniversarios de todo tipo. Los bailes sonideros responden a la necesidad de celebrar esta vida y se constituyen en espacios de expresión, innovación, participación y comunicación comunitaria.

En un inicio usan equipos de sonido que intervienen para que tengan más potencia y no se revienten cuando salta la corriente; amplifican la música con trompetas. Pronto se hacen de una iluminación tenaz: construyen dispositivos de luces multicolores con reflectores de Volkswagen y de avioneta que ponen a girar con un motor de limpiador. Tocan música que no es popular pero se valida y consolida en  México gracias a ellos: principalmente cumbias, guarachacas y sones montunos que llegan desde Colombia (y también de Venezuela, de Perú, del Ecuador, de Puerto Rico)  en ejemplares contados. Son ellos los que cambian la velocidad de revolución de la cumbia y crean el ritmo lento que demanda una región con cadencia de danzón. 

Desde que se comienzan a extender los bailes animados por las discos móviles, los sonideros han recorrido un largo camino. Hoy sonidos famosos como la Changa, el Cóndor o Polymarchs se presentan en México y los Estados Unidos ante audiencias masivas de migrantes y no migrantes con equipos de sonido igualmente masivos que se desplazan por las carreteras en trailers. 

Desde luego este conjunto de flujos se traduce a la estética sonidera, que conjuga íconos como las banderas con imágenes tropicales, y emblemas industriales con símbolos religiosos en logos, tarjetas, carteles, banners, revistas, y páginas de internet. Hasta hace poco, la página del Cóndor tiene la siguiente introducción : un trailer cruza la frontera con música de fondo de la guerra de las galaxias, al tiempo en que la cara del Che Guevara se alza en el horizonte. En su versión actualizada la animación transita de Tenochtitlán de toque tailandés a una ciudad de México de futuro atlántico. La flanquean las fechas de presentaciones en la Unión Americana; cuando haces click, estallan las bombas de humo.

 

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4. 


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Tomamos el metro temprano en dirección a Ciudad Azteca y bajamos en  la estación Impulsión, en la periferia de la ciudad. Mientras esperamos el pesero que demora, fumamos y observamos el pegoste de carteles sonideros que engorda las columnas de los puentes; celebramos. En la colonia Valle de Aragón hay una fila de árboles con troncos pintados de rosado y varias tiendas de electrodomésticos de la cadena Elektra, que electrocuta a los vecinos en cómodas cuotas semanales. Vamos a visitar a Miguel Ángel Fajardo a su casa para platicar sobre el movimiento; Patricia, su esposa, nos recibe con café con leche y pan dulce y manda a traer de la calle muchos huaraches de bistec. Durante el desayuno, acaricia la espalda chamuscada de su nieto con sus uñas pintadas con rayos y centellas.

Fajardo, el Príncipe de los Sonideros, es de la primera generación,  comienza en Peñón de los Baños que es el segundo semillero importante junto con Tepito. Se acaba de jubilar después de conducir un camión repartidor de la Philip Morris por treinta y ocho años. Como sonidero lleva treinta y cuatro años y conserva la pasión por los viniles que atesora junto a los Tequendamas, como se llama el reconocimiento sonidero más importante. Nos enseña generoso su colección de discos y carteles, equipo, chamarras y fotos. 

En los setentas, con la música pasa como con los relojes: llega un reloj muy bonito y todo mundo pregunta en dónde te lo compraste. No pues que en la fayuca de Tepito. Con los estéreos es igual, porque en ese tiempo no hay estéreos en las mueblerías ni en las tiendas. La gente dice aun más que ahora: vete a Tepito y lo consigues. En su mercado se expenden, en medio un mar de puestos cubiertos por plástico, lona y lámina, un sinfín de productos ilegales: falsificados, contrabandeados o robados.  El gobierno de la ciudad combate esta ilegalidad reduciendo vecindades enteras a polvo.

En Tepito vive entonces Samuel Gómez, que viaja mucho a Colombia y Venezuela y conoce muchos grupos. Él descubre a Aurita Castillo, la niña de doce años que canta Chambacú y vende sus discos carísimos, pero los sonidos juntan y los pagan porque el sello es fuentes. Después Peerless comienza a editar a Fuentes en México, como los Marlboro; Peerless también graba discos de la Sonora Matancera que son más económicos, como los Broadway, y se vuelven un trancazo. Samuel Gómez, que en paz descanse, se cae de la ventana de su casa.

El hijo de Fajardo también es sonidero. Toca mucho en provincia y ha llegado hasta Tijuana, en donde se presenta en el salón Las Pulgas. Le entra a géneros más comerciales: música electrónica, reggetón, el merengue que está muy fuerte. El nieto de Fajardo tiene cuatro y acompaña a su abuelo en los recorridos que hace para vocear; toma el micrófono y se anuncia por el altavoz: Sonido Yeyé Colitas. 

 

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5.


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Roberto  Martínez es como un pixie pero es mejor que un pixie: es el legendario Sonido Corimbo Chambelé de San Andrés Totepilco. 

A finales de los setenta o principios de los ochenta empieza a hacer tardeadas en Tláhuac. Arma rings en la calle: pone cuatro palos y les da vuelta con lazo para que la gente no se meta sin pagar, igual se mete pero menos. La luz se toma de la calle y las trompetas se cuelgan de los postes; en una ocasión se cae una trompeta pero no mata a nadie. Le va bien, a sus bailes acuden mil quinientas personas, tiene variedades. Cuando baila su primera pareja especial se produce automáticamente la rueda. A los jotos también los prende El boogie de la trompeta y no paran de bailar con Las sonatas parlanchinas; también producen ruedas. A la gente le gusta ver aunque no a toda. Por si acaso, Corimbo Chambelé anuncia el arribo de los jotos por micrófono:  “Acaban de llegar los amigos de Plutón ¡los plutonianos! Vamos a saludarlos con este tema…”

Como todos los sonideros, compra y compra: equipo a plazos en La Merced y música con El Hombre Biónico, una camioneta primero y un torton después, según crece el patrimonio. Vive al día pero está bien. Hasta que llega el terremoto del ochenta y cinco y le parte la madre: su hijo acaba de nacer y debe pagar una cesárea. Se caen las vecindades de Tepito, la Guerrero y la Doctores; los bailes se cancelan. Hay un montón de muertos, está cabrón, recorre las colonias y están todos muertos. Es un cambio fuerte para el movimiento sonidero.

Tepito se vuelve punk y le entra al slam. Se pone heavy. Un chamaco llega al baile con una rondana metálica amarrada a un hilo de pescar y se chinga a tres güeyes. El barrio de Tepito se hace más bravo: aparecen las bandas. 

En medio de los  plomazos, los sonideros izan como pueden su bandera blanca. 

6.

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Al final de la noche el auto  semi gris se descompone en Durango y Roberto se queda a dormir en él. A las diez de la mañana ha conseguido dos mecánicos que reptan por turnos y a las doce ha conseguido conducir hasta Tláhuac sin clutch.

Ese sábado deja un varo en el auto y no vende tacos en el centro pero Roberto el pixie sonríe con sus lentes puestos. Nos vemos el próximo domingo ahí por el monumento a Lázaro Cárdenas; se arman pachangas sonideras y dicen que cierran la calle con láminas metálicas.

Sí.

Nadie duda de que Roma es en efecto Roma. En México la superposición no es más que el argumento aparente. Esto que vibra intensamente es Tenochtitlán inmanente: aquí nos alumbra un sol número cinco. Esto es poscósmico. Esto es el ur-futur.